Este ejercicio es el más efectivo cuando apenas estás empezando a ejercitar esta área; con éste te enfocas en el conocido six pack y los oblicuos. Sólo acuéstate hacia arriba y coloca tus manos detrás de la cabeza, levemente apoyándola con tus dedos. Sube las rodillas a tu pecho y levanta tus hombros del piso sin jalarte el cuello. Rota hacia la izquierda, llevando el codo derecho hacia la rodilla izquierda mientras enderezas la otra pierna. Cambia de lado, llevando el codo izquierdo hacia la rodilla derecha. Continúa alternando lados "pedaleando" en tres sets de 12 repeticiones.
Con éste trabajas los abdominales transversales, los oblicuos y los muslos internos; acuéstate de lado izquierdo en el piso con una toalla doblada entre los muslos, alinea el torso con el codo izquierdo para el antebrazo de ese lado quede perpendicular con el torso. Coloca el pie derecho en el piso frente a la izquierda para tener mayor equilibrio. Levanta las caderas para el cuerpo forme una línea derecha de cabeza a pies. Cuenta hasta diez y baja. Haz diez repeticiones y cambia de lado. Haz tres sets.
La pelota es la herramienta ideal para fortalecer tus abdominales porque involucras a todo el cuerpo para estabilizarte mientras realizas el movimiento abdominal. Acuéstate en la pelota, posicionándola en la parte baja de tu espalda. Cruza tus brazos sobre tu pecho o colócalos detrás de la cabeza. Contrae tus abdominales para levantar el torso de la pelota, bajando la parte baja de tu caja torácica hacia tus caderas. Mientras lo hagas, mantén la pelota en su lugar. Para finalizar, baja la espalda y repite por 3 sets de 12 repeticiones.
Siéntate en una toalla doblada en el piso con los hombros contra la pared, las rodillas dobladas y las plantas de los pies completamente en el piso; asegúrate de curvar tu espalda. Coloca las manos en el piso cerca de tus caderas con las yemas de los dedos en el piso. Contrae el vientre y eleva los pies del piso, llevando las rodillas a tu pecho, después endereza las piernas para que los dedos apunten al cielo y en cada intento sube más las piernas. Para hacerlo más fácil: mantén el pie izquierdo en el piso y sube la derecha hacia ti mientras la sostienes con ambas manos, después cambia de pierna. Haz tres sets.
El levantamiento vertical es similar a una abdominal normal, pero con tus piernas levantadas, forzando a que las que trabajen sean verdaderamente tus abdominales y le añade intensidad a este ejercicio. Acuéstate en el piso y extiende las piernas hacia arriba con las rodillas cruzadas. Coloca tus manos detrás de tu cabeza para apoyarte, sin lastimar tu cuello; contrae los abdominales para levantar los hombros del piso para acercar tu pecho a tus pies. Mantén tus piernas en una posición fija y después baja los hombros. Repite en tres sets de 12 repeticiones.
Con éste, además de ejercitar los abdominales, podrás trabajar en tus glúteos. Sólo acuéstate con las rodillas dobladas, las plantas de los pies en el suelo y tus brazos a los lados. Cruza el tobillo derecho sobre el muslo izquierdo, justo arriba de la rodilla; levanta el pie izquierdo para que sólo recargues tu peso en el talón. Levanta las caderas del suelo de forma que la pelvis se incline hacia las costillas; súbelas lo más que puedas sin arquear la espalda y haz fuerza en el abdomen, no en el talón. Baja el cuerpo al piso y haz diez repeticiones.
Párate viendo a una pared con las piernas juntas y las rodillas ligeramente dobladas, inclina hacia delante las caderas para colocar las palmas de las manos en la pared con los brazos extendidos. Tu espalda debe estar casi paralela con el piso mientras te recargas en las puntas de los pies, después haz 20 pulsos: baja las caderas una pulgada y súbela una. Haz tres sets.
Para construir resistencia en tus abdominales y en la espalda, así como para estabilizar los músculos, haz este ejercicio. Acuéstate boca abajo descansando en tus antebrazos, con las palmas de las manos en el piso. Levántate recargándote en los dedos de los pies y descansando en los codos. Mantén tu espalda firme y recta, y contrae los abdominales para prevenir que la parte trasera de tu cuerpo se eleve. Mantén esta posición de 20 a 60 segundos, baja y repite cinco veces.
Éste se enfoca tanto en los abs inferiores como en los músculos centrales. Recargando tus pies en la pelota y tu cuerpo en tus brazos, levanta tus caderas tan alto como puedas mientras llevas tus piernas hacia tu pecho. Mantén tus hombros alineados con tus muñecas todo el tiempo. Después regresa a la posición inicial y repítelo cinco veces.
No puede existir una lista para ejercitar los abdominales sin este clásico. Acuéstate y dobla las rodillas, colocando tus manos a los lados de tu cabeza; contrae tus abs y recarga tu espalda baja contra el piso. Lentamente levanta tus hombros del piso y exhala mientras lo haces, manteniendo tu cuello recto y la barbilla arriba. Mantén esta posición por unos segundos, sin aguantar la respiración, y lentamente baja. Repite 20 veces en cada rutina.
¿Cuál intentarás hacer tú?
Fuente: Internet